domingo, 25 de enero de 2009

Periodismo y Literatura

A mi parecer, cualquier periodista, necesita saber escribir, pero creo que hay dos formas, cuando se necesita ser objetivo y solo decir lo que ocurre y en otros casos se necesita la imaginación y vivencias para retratar un segmento de vida y convertirlo en un relato universal y sorprendente. Los periodistas muchas veces objetan de la imaginación a la hora de escribir, pero no a la hora de investigar. La imaginación puede indicar dónde se encuentran los eslabones extraviados, para ir tras ellos; buscarlos aunque sólo se tenga la corazonada.
El buen periodista tampoco deja de convertir su relato sobre un hecho real y minúsculo en universal y sorprendente. Sorprendente porque una buena historia conmueve a cualquier humano.
El escritor desarrolla la intuición para presentir cómo actuarán sus personajes ante cualquier circunstancia. El periodista pregunta cómo han vivido tales circunstancias. Pero uno y otro viven la historia y no la cuentan antes de escribirla.
Cuando llega ese momento en que es necesario escribir, la investigación ha finalizado. Hay algo que contar. Hay una historia que debe ser escrita.
El autor coloca las piezas que necesita el lector para concluir, una tarea que le exige el relato. Igual sucede en los textos periodísticos: Funcionan cuando el lector vive la solemnidad.

Karen Yeraldin M. Arvizu

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