Por Mirele Torres
Truman Capote se humaniza y nos narra la historia de los Clutter, una familia acaudalada del poblado de Holcomb en Kansas, quienes una fatídica noche mientras descansaban en su granja River Valley, fueron atrozmente asesinados a manos de dos ex presidiarios: Dick Hickcok y Perry Smith.
A partir de este suceso la obra cobra vida, retratando de manera detallada cada uno de los personajes que aparecen dentro de ella. Recreando la vida e impulsos de ambos asesinos. La mente de Truman va mas allá de una simple historia de periódico, el crea una novela basada en estos acontecimientos, con el fin de saber como reacciona un pequeño pueblo ante un hecho que marco a una de las familias mas queridas de Holcomb.
El oficial de la KIBI Alvin Dewey, es el encargado de investigar los homicidios de la familia: Herb W. Clutter, su esposa Bonnie Clutter y sus dos hijos menores Nancy y Kenyon. Dewey, a pesar de su rango, no solo esta dispuesto a esclarecer el multi-homicidio por causa de la ley, sino que se ve comprometido a hacerlo porque era amigo de la familia Clutter.
Mientras tanto, Dick y Perry, dos jóvenes nada ordinarios, huían de la justicia rumbo a México. Se caracterizaban por que ambos gustaban de la lectura y la música, pero es Perry Edward Smith quien se cataloga como todo un artista.
Sin embargo nadie puede escapar de su destino, y ambos criminales son llevados a juicio y condenados por sus actos a la pena capital, tras varios años de apelación su sentencia: La muerte.
La obra habla por si misma, esta narración cuenta de forma precisa cada parte de los hechos, describe los lugares, los momentos, las personas, y la misma vivencia del autor al investigar todo lo relacionado con los personajes principales.
Te invita a leerla, a adentrarte y en definitiva te vuelve parte de ella misma, mantiene la esencia de una buena historia de investigación sobre la muerte de una familia pero a su vez justifica la acción de violencia con las controversiales y lamentables vidas de los individuos que la provocaron.
Aunque la obra en si es muy buena, el final de esta no presenta mayor sorpresa, la melancolía y resignación de un detective, es aquello que permanecerá en la culminación de esta narración.
El autor sin embargo, pretende capturar la atención total del lector que sin duda apreciara el contenido literario, preguntándose si cualquiera puede llevar dentro a un Perry Smith o un Dick Hickcok.
Este libro consagró a Truman Capote como un gran escritor en Estados Unidos, vivir para ser testigo de los hechos, tener los hechos para narrarlos, y así crear una obra maestra.
lunes, 16 de marzo de 2009
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